Los Minnesota Twins continúan encendidos en las Grandes Ligas. Este domingo completaron una barrida de tres juegos sobre los Boston Red Sox al imponerse 6-5 en un lluvioso Fenway Park, consiguiendo así su décima victoria en los últimos 14 encuentros.
La serie marcó además la primera barrida de tres partidos de Minnesota en Fenway Park desde junio de 1994, un logro histórico para la franquicia.
El encuentro estuvo condicionado por una lluvia constante durante gran parte de la jornada, dejando el cuadro interior del estadio completamente embarrado en los innings finales. A pesar de las difíciles condiciones, los Twins lograron mantener la ventaja en un dramático cierre.
El momento decisivo llegó en la sexta entrada. Con el marcador empatado, Austin Martin conectó un doble remolcador que igualó las acciones antes de que Brooks Lee disparara un sencillo de dos carreras para darle la ventaja definitiva a Minnesota. En la misma jugada, Martin anotó aprovechando un error defensivo del receptor Carlos Narváez, quien dejó caer una pelota que parecía un out seguro en el plato.
Brooks Lee terminó siendo la figura ofensiva principal para los Mellizos con el batazo que rompió el empate.
Por Boston, Willson Contreras conectó un cuadrangular de dos carreras, su undécimo jonrón de la temporada y líder del equipo en ese departamento. También destacó Masataka Yoshida, quien disparó su primer vuelacercas de la campaña.
Los Red Sox intentaron reaccionar en la novena entrada. Isiah Kiner-Falefa conectó un doble que colocó la carrera del empate en posición anotadora, pero Connor Wong fue puesto out en el plato tras un gran relevo defensivo del campocorto Ryan Kreidler, apagando la amenaza local.
El abridor Bailey Ober (6-2) se llevó la victoria tras trabajar cinco entradas en las que permitió cuatro carreras. El relevista Travis Adams consiguió el último out del partido con dos corredores en circulación para apuntarse el primer salvamento de su carrera profesional.
La derrota fue para Tayron Guerrero (0-1), quien permitió dos carreras en apenas dos tercios de entrada.
Con el revés, Boston cayó a 8-17 como local, actualmente el peor récord en casa de todas las Grandes Ligas.