Fallece Bobby Cox, histórico dirigente de los Bravos de Atlanta.

Bobby Cox, el legendario manager que llevó a los Bravos de Atlanta a una de las etapas más dominantes en la historia del béisbol moderno, falleció este sábado a los 84 años. El equipo confirmó su muerte en Marietta, Georgia. Cox había sufrido un derrame cerebral en 2019 y posteriormente enfrentó complicaciones cardíacas que afectaron su salud en los últimos años.

Considerado uno de los dirigentes más influyentes de las Grandes Ligas, Cox guió a los Bravos durante 25 temporadas y construyó una dinastía en la Liga Nacional durante la década de los 90. Bajo su liderazgo, Atlanta logró 14 títulos divisionales consecutivos, una marca sin precedentes en el deporte profesional, además de cinco banderines de la Liga Nacional y el campeonato de la Serie Mundial en 1995, el primero en la historia de la franquicia.

“Bobby fue el mejor manager que jamás haya vestido el uniforme de los Bravos”, expresó la organización en un comunicado oficial, destacando su impacto tanto dentro como fuera del terreno de juego.

Cox asumió el mando del equipo en junio de 1990, cuando ocupaba el último lugar en su división. En 1991 protagonizó una de las remontadas más recordadas del béisbol al llevar al conjunto a la Serie Mundial, donde cayó en siete juegos ante los Mellizos de Minnesota. Aquella temporada marcó el inicio de una era de éxito sostenido que transformó a la franquicia en una potencia constante de los playoffs.

Durante su trayectoria como manager en Grandes Ligas, que abarcó 29 temporadas —incluyendo cuatro con los Azulejos de Toronto—, Cox acumuló cifras históricas:

  • Cuarto en victorias de todos los tiempos con 2,504.
  • Quinto en juegos dirigidos con 4,508.
  • Primero en títulos divisionales (15).
  • Primero en apariciones en postemporada (16).
  • Cuarto en victorias de playoffs (67).
  • Récord de 158 expulsiones como dirigente.

Solo Connie Mack, John McGraw y Tony La Russa superaron su total de victorias en temporada regular.

Cox fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol en 2014, reconocimiento que coronó una carrera marcada por la consistencia y la excelencia. También había sido incorporado al Salón de la Fama de los Bravos en 2011, año en que la organización retiró su número 6 en homenaje a su legado.

Reconocido por su estilo tradicional —siempre vestido con tacos y medias de estribo—, Cox era conocido por su enfoque paternal y su capacidad para desarrollar jugadores jóvenes. Su liderazgo generó una profunda lealtad en los equipos que dirigió.

“Es el mejor”, dijo en una ocasión el receptor Brian McCann, quien lo describió como un ícono y una figura fundamental en la historia de la franquicia.

Con su fallecimiento, el béisbol pierde a uno de sus dirigentes más exitosos y respetados, cuyo impacto trascendió los números y dejó una huella imborrable en la historia de las Grandes Ligas.

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