Nathan Eovaldi volvió a convertirse en el verdugo de los Yankees. El veterano derecho silenció a la ofensiva de Nueva York por segunda ocasión en poco más de una semana y condujo a los Texas Rangers a una victoria 6-1 sobre los New York Yankees la noche del miércoles, poniendo fin a una racha negativa de tres derrotas consecutivas.
Eovaldi, de 36 años, trabajó ocho sólidas entradas en las que permitió apenas tres imparables, ponchó a ocho bateadores y no otorgó boletos. El derecho lanzó 101 pitcheos, 72 de ellos en zona de strike, para mejorar su récord a 4-4 en la temporada.
La única carrera de los Yankees llegó gracias al jonrón número 15 del año de Aaron Judge, quien continúa liderando las Grandes Ligas en cuadrangulares. Sin embargo, la ofensiva neoyorquina fue neutralizada casi por completo por Eovaldi, quien ya había limitado a los Yankees a cuatro hits en siete entradas durante una blanqueada 3-0 el pasado 29 de abril.
Texas tomó el control desde el inicio ante el abridor Will Warren. En la primera entrada, Corey Seager conectó un jonrón por el jardín derecho tras encontrar una recta en cuenta de 3-0.
La ofensiva de los Rangers amplió la ventaja en el tercer episodio. Ezequiel Durán produjo una carrera con doblete y más adelante Evan Carter disparó un cuadrangular de dos anotaciones que impactó la fachada del segundo piso del jardín derecho.
Durán, exprospecto de los Yankees, tuvo una noche destacada al remolcar dos carreras mediante un doble y un elevado de sacrificio. En la cuarta entrada volvió a contribuir con un fly de sacrificio antes de que Seager añadiera otra anotación con sencillo productor para colocar el marcador 6-0.
Warren cargó con la derrota tras permitir seis carreras y siete hits en apenas cuatro entradas. El derecho ponchó a siete bateadores y concedió tres bases por bolas en una actuación poco habitual para una rotación de Nueva York que inició la jornada con la mejor efectividad de las Grandes Ligas (2.77).
La derrota frenó una racha de cinco victorias consecutivas de los Yankees, quienes además habían ganado 15 de sus últimos 17 partidos y acumulaban ocho triunfos seguidos como locales.
Por otro lado, el triunfo permitió a Texas respirar tras una complicada seguidilla de derrotas. Curiosamente, las dos recientes joyas monticulares de Eovaldi frente a Nueva York han servido para detener rachas negativas de los Rangers.
El encuentro también dejó una curiosidad estadística: ambos equipos habían ganado sus primeras siete revisiones de jugadas mediante impugnaciones al árbitro principal Quinn Wolcott, aunque fallaron en las dos últimas revisiones del partido.