Gianinna Maradona denuncia que “había un plan” en torno al cuidado de su padre.

La muerte de Diego Maradona sigue generando fuertes controversias judiciales y familiares. En medio del juicio que busca esclarecer las circunstancias de su fallecimiento, su hija Gianinna Maradona aseguró que existía un “plan” detrás de la internación domiciliaria del exastro, el cual —según sus palabras— “se fue de las manos”.

Durante una entrevista concedida a varios medios, Gianinna afirmó que ese supuesto plan tenía como objetivo mantener el control sobre su padre, insinuando que decisiones médicas y personales estaban influenciadas por intereses externos. Aunque evitó asegurar que existiera una intención directa de provocar su muerte, sí sostuvo que ciertas personas cercanas tenían poder sobre aspectos clave de su vida.

Las declaraciones se producen en el contexto del juicio que se desarrolla en la provincia de Buenos Aires, donde siete profesionales de la salud enfrentan cargos por homicidio con dolo eventual. La fiscalía sostiene que el equipo médico incurrió en negligencias graves durante la internación domiciliaria de Maradona, quien falleció el 25 de noviembre de 2020 a causa de un paro cardiorrespiratorio con edema pulmonar.

Gianinna también extendió sus sospechas más allá del ámbito médico, señalando al entorno cercano del exfutbolista, incluyendo representantes y asistentes, a quienes considera responsables en distintos niveles. Según su testimonio, detrás de las decisiones sobre el tratamiento de su padre existía un trasfondo económico vinculado al manejo de contratos y derechos de imagen.

Uno de los puntos más cuestionados es la elección de la internación domiciliaria tras la operación por un hematoma subdural a inicios de noviembre de 2020. De acuerdo con la hija del exjugador, esta opción fue promovida en lugar de una internación en un centro especializado, lo que —según ella— respondía a intereses que no priorizaban la salud del paciente.

Además, Gianinna aseguró haber advertido señales del deterioro físico de su padre, como inflamación corporal, que no fueron atendidas con la debida seriedad. También criticó los audios filtrados del equipo médico, calificándolos como “repulsivos” y señalando que evidencian una preocupación por protegerse legalmente más que por el estado del paciente.

Por su parte, los acusados han rechazado las imputaciones y sostienen su inocencia, mientras el neurocirujano principal ha insistido en que su rol no era el de médico clínico, sino el de un acompañante en el proceso de recuperación.

El juicio, que ya había tenido un intento previo anulado, continúa avanzando en busca de responsabilidades en uno de los casos más impactantes del deporte mundial, mientras la familia de Maradona sigue reclamando justicia.

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