Los Detroit Pistons y los Toronto Raptors protagonizaron gestas memorables para forzar el desempate ante el Orlando Magic y los Cleveland Cavaliers, respectivamente.
Detroit revive tras el abismo
En Orlando, los Pistons firmaron una remontada histórica al imponerse 93-79 luego de estar 24 puntos abajo. Liderados por Cade Cunningham, quien registró 32 puntos y 10 rebotes, Detroit sobrevivió cuando todo parecía perdido.
El Magic dominaba con autoridad al descanso (60-38), impulsado por la eficacia ofensiva y el aporte de Desmond Bane. Sin embargo, el colapso fue total en la segunda mitad: apenas 19 puntos anotados y una racha de 23 tiros fallados que abrió la puerta a la reacción visitante.
Con una corrida demoledora y una defensa asfixiante, los Pistons le dieron la vuelta al marcador y ahora tendrán la ventaja de definir la serie en casa. Una victoria el domingo no solo significaría avanzar, sino también completar una remontada de 3-1, algo reservado para muy pocos en la historia.
Barrett enciende Toronto
En Canadá, el drama alcanzó otro nivel. Los Raptors vencieron 112-110 en tiempo extra a Cleveland gracias a un triple inverosímil de RJ Barrett sobre la bocina.
El encuentro fue un intercambio constante de golpes. Scottie Barnes lideró a Toronto con 25 puntos, mientras que Evan Mobley (26) y Donovan Mitchell (24) sostuvieron a Cleveland.
En los segundos finales del tiempo extra, los Cavaliers parecían tener el control, pero una pérdida de balón de Mobley permitió la última posesión para los locales. Barrett lanzó un triple que rebotó dramáticamente en el aro antes de caer, desatando la euforia en el estadio.
Todo por decidir
Ambas series se definirán el domingo en un séptimo partido cargado de tensión. Detroit buscará aprovechar su localía para culminar la remontada, mientras Toronto intentará mantener el impulso emocional tras su victoria agónica.
La jornada también mantuvo la atención en el Oeste, donde Los Angeles Lakers intentaban cerrar su serie ante los Houston Rockets, añadiendo aún más dramatismo a unos playoffs que no dan respiro.