El draft internacional queda fuera del foco en negociaciones entre MLB y jugadores.

Las próximas negociaciones del nuevo acuerdo laboral entre Major League Baseball y el sindicato de peloteros MLB Players Association arrancarán en los próximos días con un giro inesperado: el draft internacional, uno de los temas más polémicos en años recientes, no figura como prioridad en la agenda inicial.

Tras meses de tensiones que se intensificaron desde el Juego de Estrellas de 2025, ambas partes han optado por bajar el tono y retomar el diálogo de cara al próximo convenio colectivo (CBA), vigente hasta diciembre de 2026. De acuerdo con reportes de The Athletic, las primeras reuniones servirán como un espacio de intercambio de propuestas, en un proceso que podría extenderse durante varios meses.

Aunque el draft internacional no ha sido descartado completamente, fuentes cercanas a las conversaciones señalan que la liga ha perdido optimismo respecto a su implementación, especialmente después del fracaso de las discusiones en 2022. En ese entonces, la propuesta incluía un sistema de hasta 20 rondas con contratos garantizados y límites a la agencia libre, pero fue rechazada por el sindicato.

El modelo actual de firmas internacionales —basado en la agencia libre— se mantiene, a pesar de críticas por prácticas como acuerdos verbales anticipados, falsificación de edad y otros escándalos que han afectado principalmente a prospectos jóvenes en América Latina.

La posible eliminación de ese sistema tendría un impacto significativo en mercados clave como la República Dominicana, que lidera ampliamente las firmas internacionales. Solo en 2025, el país concentró el 45 % de los jugadores firmados y aproximadamente la mitad de los 196.8 millones de dólares invertidos por las organizaciones de MLB.

Aun así, el draft podría resurgir más adelante en las negociaciones como una carta estratégica, especialmente cuando las discusiones entren en una fase más tensa.

El tope salarial, el verdadero campo de batalla

Más allá del debate sobre el reclutamiento internacional, el eje central de las negociaciones apunta hacia la posible implementación de un tope salarial, una medida impulsada por los propietarios pero firmemente rechazada por los jugadores.

Los dueños buscan un sistema con mayores restricciones económicas, similar al utilizado en la National Basketball Association, mientras que el sindicato defiende el modelo actual sin límites estrictos de gasto.

Este punto revive tensiones históricas. La disputa por un tope salarial fue el detonante de la huelga de 1994-1995, que se extendió por 232 días y provocó la cancelación de la Serie Mundial de 1994, uno de los episodios más críticos en la historia del béisbol.

Actualmente, MLB atraviesa un momento de bonanza financiera, con ingresos cercanos a los 13 mil millones de dólares y franquicias valoradas en cifras récord. Sin embargo, enfrenta desafíos estructurales importantes, especialmente por la caída de la televisión por cable y el complejo panorama del streaming deportivo.

Un proceso largo con riesgo de conflicto

El convenio vigente expira el 1 de diciembre de 2026 a las 11:59 p.m. (hora del este), y en caso de no alcanzarse un acuerdo, existe la posibilidad de que los propietarios impongan un cierre patronal, como ocurrió en diciembre de 2021.

La experiencia reciente sugiere que las negociaciones podrían extenderse hasta 2027. En el proceso anterior, iniciado en abril de 2021, el acuerdo no se concretó hasta marzo de 2022, apenas a tiempo para salvar el calendario completo de la temporada.

Por ahora, el ambiente parece más moderado, pero los temas de fondo —especialmente el tope salarial— anticipan un pulso intenso entre liga y jugadores en los meses por venir.

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