Arlington, Texas. — El jardinero de los Yankees de Nueva York, Jasson Domínguez, será sometido a evaluaciones adicionales en su codo izquierdo luego de recibir un pelotazo durante el partido del miércoles frente a los Rangers de Texas.
El incidente ocurrió en la cuarta entrada, cuando el joven ambidiestro fue impactado por un lanzamiento cortado de 89.1 millas por hora del abridor Nathan Eovaldi, en la derrota de los Yankees por 3-0. A pesar del golpe, Domínguez permaneció momentáneamente en el juego tras ser revisado por el cuerpo médico del equipo.
“Me dio justo en el codo, y ahora mismo solo está hinchado. Por el momento, no me preocupa”, declaró el jugador tras el encuentro.
Sin embargo, minutos después fue sustituido en el jardín izquierdo por Max Schuemann, luego de que el dirigente Aaron Boone notara signos evidentes de dolor mientras regresaba al banquillo.
El equipo informó que Domínguez presenta una contusión en el codo izquierdo. Aunque las radiografías realizadas en el estadio no arrojaron resultados concluyentes, el pelotero será sometido a pruebas de imagen más exhaustivas cuando el equipo regrese a Nueva York.
“Esperemos que las pruebas no revelen nada grave y que solo sean moretones, y que podamos superarlo. Pero aún no sabemos qué pasará”, comentó Boone.
La lesión llega en un momento inoportuno para Domínguez, quien había sido ascendido recientemente desde Triple-A Scranton/Wilkes-Barre y había participado en los tres juegos de la serie contra Texas. En ese tramo, registró un discreto rendimiento ofensivo de 1 hit en 9 turnos (.111), desempeñándose como bateador designado en los dos primeros encuentros.
Su regreso a las Grandes Ligas se produjo tras la baja de Giancarlo Stanton, quien fue colocado en la lista de lesionados de 10 días debido a una distensión en la pantorrilla derecha.
Durante la pasada temporada, Domínguez dejó promedio de .257, con 10 cuadrangulares y 47 carreras impulsadas en 123 partidos, consolidándose como una de las promesas del conjunto neoyorquino.
A pesar del contratiempo, el joven pelotero asumió la situación con calma: “Quiero decir, esto es béisbol. Es lo que hay”.
Ahora, tanto el jugador como la organización esperan que los estudios descarten una lesión de mayor gravedad y que pueda reincorporarse lo antes posible.