Atlanta, EE.UU. — El exejecutivo financiero de los Atlanta Hawks, Lester T. Jones Jr., fue condenado a tres años y cinco meses de prisión tras declararse culpable de malversar aproximadamente 3,7 millones de dólares del equipo mediante un esquema de fraude sostenido durante varios años.
Según informaron las autoridades federales, Jones, de 46 años, utilizó su posición dentro del departamento de contabilidad y finanzas para ejecutar decenas de solicitudes fraudulentas de reembolso, así como para cargar gastos personales a tarjetas de crédito corporativas.
El exdirectivo, quien trabajó con la organización desde marzo de 2016 hasta junio de 2025 y se desempeñó como vicepresidente senior de finanzas desde 2021, tenía bajo su responsabilidad la gestión de cuentas corporativas, incluyendo tarjetas de crédito de la empresa en American Express y el sistema electrónico de reembolsos.
De acuerdo con los fiscales, los fondos sustraídos fueron destinados a gastos personales de alto nivel, incluyendo viajes internacionales, ropa de lujo, joyas y entretenimiento. Entre los gastos documentados figuran cerca de 80.000 dólares en viajes a Bahamas y Tailandia, casi 100.000 dólares en compras en Saks Fifth Avenue, un anillo de diamantes valorado en más de 115.000 dólares, cerca de 22.000 dólares en relojes Omega y más de 160.000 dólares en entradas para conciertos y eventos deportivos.
El fiscal federal Theodore S. Hertzberg señaló que Jones “convirtió su trabajo soñado como alto ejecutivo en una oportunidad para robar fondos del equipo”, subrayando que este tipo de delitos conllevan consecuencias severas. Por su parte, la agente especial del FBI, Marlo Graham, destacó que el caso evidencia el impacto de las amenazas internas dentro de las organizaciones, al tiempo que reafirmó el compromiso de las autoridades en la persecución de delitos financieros.
Jones se declaró culpable de fraude electrónico en diciembre pasado. Hasta el momento, los Hawks no han emitido comentarios públicos sobre la sentencia.
El caso pone de relieve los riesgos asociados al abuso de confianza en altos cargos corporativos y la importancia de los controles internos para prevenir irregularidades financieras.