El batazo de Soto, un cuadrangular de dos carreras, fue clave dentro de una explosiva cuarta entrada en la que los Mets fabricaron siete anotaciones, su episodio más productivo en lo que va de campaña. Este vuelacercas también marcó su primero desde que estuvo fuera de acción durante 15 juegos debido a una distensión en la pantorrilla derecha.
A pesar del impacto ofensivo, la condición física del jardinero sigue siendo tema de atención. El dirigente Carlos Mendoza reveló antes del partido que Soto presenta rigidez en el antebrazo izquierdo. No obstante, una resonancia magnética descartó daños estructurales.
Como medida preventiva, el estelar pelotero ha estado desempeñándose como bateador designado en sus últimos seis encuentros desde su regreso, evitando así exigencias defensivas mientras completa su recuperación.
El ataque de Nueva York no dependió únicamente de Soto. Bo Bichette también brilló al abrir el juego con un jonrón y sumar dos carreras impulsadas, incluyendo un elevado de sacrificio en la decisiva cuarta entrada.
En el montículo, Clay Holmes, junto a dos relevistas, limitó a los Nacionales a apenas tres imparables, asegurando una blanqueada sólida.
La victoria representa apenas el tercer triunfo de los Mets en sus últimos 18 compromisos, mejorando su récord a 10-19. El resultado podría aliviar la presión sobre Mendoza, quien ha enfrentado cuestionamientos tras el difícil inicio de temporada.
Luego de un fin de semana complicado en el que fueron barridos por Colorado anotando solo cuatro carreras en tres juegos, esta actuación ofensiva ofrece señales positivas para un equipo que busca reencontrar consistencia.
Con Soto mostrando destellos de recuperación tanto en salud como en rendimiento, los Mets esperan que su estrella dominicana vuelva a ser el motor ofensivo que necesitan para revertir su situación en la temporada.